La secretaria general de Educación y Formación Profesional, María del Pilar Pérez, ha asistido al acto conmemorativo del bicentenario de la fundación de la Congregación de las Carmelitas de la Caridad Vedruna, celebrado este jueves en el Teatro Romano de Mérida bajo el lema “200 años educando desde el corazón”.
El acto ha dado comienzo con un pase de banderas protagonizado por alumnado, simbolizando la presencia internacional de Vedruna. El recuerdo a la fundación de la Congregación ha tomado forma a través de la música y de la representación escénica de los valores Vedruna, destacando la creatividad, inclusión, el acompañamiento o el crecimiento personal y espiritual.
Pilar Pérez ha intervenido en este marco de celebración recordando su paso por el Colegio Santa Cecilia de Cáceres, uno de los dos centros que la Congregación mantiene en Extremadura. “Allí aprendí no solamente lengua, matemáticas, inglés o tecnología, también a ser buena persona, a tener unos principios y unos valores, que trasladaron no solamente las hermanas, sino también todos los docentes y los profesionales”.
Esta experiencia le ha valido, tal y como ha hecho saber a los escolares presentes, para trabajar con “los valores de servir a la sociedad, de ser generoso y de ser respetuoso”, desde su responsabilidad en la Consejería de Educación.
“En el colegio aprendí lo que tiene que ser la educación, la educación que se ofrece en los colegios Vedruna es una educación en mayúsculas, una educación integral”, ha subrayado en referencia al modelo educativo del centro.
Pilar Pérez ha concluido trasladando a las gradas del Teatro Romano un mensaje de apoyo y reconocimiento de la presidenta María Guardiola, también alumna del Santa Cecilia, porque “entre todos y a través de las aulas podemos hacer una Extremadura mejor”.
El acto ha contado además con la presencia de la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes en funciones, Victoria Bazaga.
VEDRUNA, LEGADO VIVO EN EXTREMADURA
La Congregación de las Carmelitas de la Caridad Vedruna fue fundada por Joaquina de Vedruna en 1826. La comunidad mantiene en Extremadura dos centros educativos que, desde hace más de un siglo, han ofrecido lo mejor de sí a miles de familias extremeñas.
El Colegio Santa Cecilia de Cáceres abrió sus puertas en el año 1890 con un modelo educativo propio basado en la renovación constante, el trabajo en equipo y la innovación en las aulas, siempre con la mirada puesta en el alumnado y sus familias. En la actualidad forma a más de 660 alumnas y alumnos.
En la provincia de Badajoz, la comunidad Carmelita fundó el Colegio Nuestra Señora del Carmen de Villafranca de los Barros, una de las instituciones educativas más longevas de la región, que hoy acompaña el aprendizaje de 480 estudiantes.
El centro ha destacado por su fuerte compromiso con la promoción de la mujer, especialmente de las jóvenes de entornos rurales, facilitando su acceso a todos los niveles de la educación en un tiempo en el que esa posibilidad no era una prioridad. Su labor fue reconocida con la Medalla de Extremadura en 2023.

